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LORD NELSON |
Justo antes de la batalla de Trafalgar en 1805, el héroe de la armada Británico, Lord Nelson, se dio cuenta de que un almirante y un capitán de su flota estaban peleando. Citó a los dos hombres, tomó las manos de los dos y puso en uno sobre el otro y luego, mirándolos directamente en sus caras les dijo, “Mira – por allá está el enemigo.”
ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ |
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le
resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía
que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando
solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres
ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres
ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en
la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir
palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las
colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente,
coló el café y lo puso en un tercer recipiente.
Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?" -"Zanahorias,
huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara
las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que
tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el
huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras
disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?" El le
explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua
hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al
agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto
débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil,
su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua
hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo
eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad
llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte
pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes
tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías
un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un
despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres
amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento
que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café
alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se
ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu
alrededor mejoren.
Y tú, ¿cuál de los tres eres? - Sometida por
Delta Alcocer