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EL LIBRO QUE BARUCH ESCRIBIO |
No era fácil producir un libro en los tiempos de Baruch. No existía el papel fino que tenemos hoy día, ni siquiera el papiro que usaban en los tiempos de Cristo y poco antes. El libro de Baruch consistía en pedazos de pieles de animales, especialmente preparadas y cosidas para formar una tira larga, atada a un palo en cada extremo para que se enrollara en uno u otro de los dos palos. La escritura se hacía con tinta, a mano, en columnas paralelas a los palos. En el hebreo, idioma en que Baruch escribía las palabras sólo se usaban consonantes, y el lector tenía que suplir las vocales. Sin duda, el libro que Jeremías dictó a Baruch, le costó a éste muchas horas de arduos trabajos, y para que hubiera otro ejemplar del libro fue necesario que algún escriba hiciera una copia a mano.