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Lista de Ilustraciones sobre los Paciencia
Una zorra hambrienta encontró en el tronco de una encina unos pedazos de carne y de pan que unos pastores habían dejado escondidos en una cavidad. Y entrando en dicha cavidad, se los comió todos. Pero tanto comió y se le agrandó tanto el vientre que no pudo salir. Empezó a gemir y a lamentarse del problema en que había caído. Por casualidad pasó por allí otra zorra, y oyendo sus quejidos se le acercó y le preguntó que le ocurría. Cuando se enteró de lo acaecido, le dijo: -- ¡ Pues quédate tranquila hermana hasta que vuelvas a tener la forma en que estabas, entonces de seguro podrás salir fácilmente sin problema! Con paciencia se resuelven muchas dificultades. Fábula de Esopo
De
acuerdo a una historia hebrea tradicional, Abraham estaba sentado afuera de su
tienda una noche cuando vio a un hombre viejo, cansado por su edad y jornada,
caminando hacia él. Abraham se
levantó y corrió para saludarle y le invitó a llegar a su tienda.
Allí Abraham lavó los pies del viejo hombre y le dio comida y bebida. El
viejito inmediatamente empezó a comer sin orar o declarar una bendición
alguna. Así que Abraham le preguntó, “No adora usted a Dios?” El
viajero viejo le respondió diciendo, “Yo adoro solamente al fuego y no tengo
reverencia hacia ningún otro dios.” Cuando
Abraham escuchó esto se molestó bastante y agarró al viejo por los hombros y
lo echó fuera de su tienda al aire frío. Cuando
el viejito había partido del lugar, Dios llama a su amigo Abraham y le pregunta
donde estaba el viejo extranjero. Abraham
replicó, “Yo le eché fuera porque no te adoraba”. Dios contesta, “He sufrido a este viejito por unos ochenta años a pesar de que me deshonra. ¿No pudiste tu aguantarle una sola noche?” - Thomas Lindberg
El
gran artista Miguel Angel tardó mucho tiempo en dar los últimos toques a una
de sus obras más famosas. Cierto
amigo que lo visitaba casi todos los días le preguntaba siempre: --¿Qué
has hecho hoy? A
lo cual el maestro contestaba: --Hoy
he perfeccionado ese detalle en la mano, he mejorado la sombra en aquella
arruga, he arreglado la luz en aquella parte del vestido, etcétera. --Pero
esas son bagatelas, dijo un día el visitante. --Ciertamente,
contestó Miguel Angel; pero la perfección se hace de bagatelas; y la perfección
no es una bagatela. La vida del cristiano está hecha de pequeños detalles, las pequeñas cosas de cada día. No hay cosa tan pequeña que no merezca nuestra atención. Puede parecer una bagatela, pero no olvidemos que de esas bagatelas está hecha la vida, y la vida no es una bagatela.
Como
la gota que la peña horada, Nadie
le estorba ni arrebata nada, Con
gotas de
agua formáronse los mares, Con
la paciencia y derrotero cierto,
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